Los días después de la tormenta se sienten tan simples,
se sienten tan desagradables,
y para nada cómodos a la vez,
aunque la lluvia se ha marchado,
siento mi corazón inundado,
los días soleados que presumía tener han desaparecido.
Estar divido en dos lugares,
es más difícil que vivir con el mismo dolor,
ahora espero la venida de tal llamado amor,
me toca ser fuerte y presenciar como todo vuelve hacer como antes.
Es un infierno húmedo,
y todo sale de mis ojos
no lo puedo hablar,
tengo miedo de que regrese mi pasado,
y todo por lo que luché sea en vano.
Y el resto de mi felicidad se me olvidó empacarla,
ahora mi habitación se ha llenado de polvo que sueltan las grietas de mi alma,
no sé si mi vida pueda continuarla,
porque parece que todas mi esperanzas se quedaron en cama,
solo queda esperar a lo peor,
ya que lo horrible ya ocurrió,
el atardecer y las oportunidades se están marchando,
toda la habitación se llena de mi vacío,
ahora estoy atado a mi dolor,
todo se ve opacado,
solo me queda una salida.
Es un infierno húmedo,
y todo sale de mis ojos
no lo puedo hablar,
tengo miedo de que regrese mi pasado,
y todo por lo que luché sea en vano.
Parece que he encontrado algo de paz,
algo pasajera pero se que bastará,
solo estoy yo y una gran inundación y parece que se estanco.
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